Hermosa experiencia de convivencia y fraternidad en la finca Bikai

Paz, hermandad y naturaleza en su máxima expresión, aun luego del huracán María, fue lo que encontramos en la finca Bikai, en Utuado, durante una visita que realizamos el fin de semana del Día de la Tierra, junto a otras familias educadoras en el hogar.

Rolando Saavedra (con uno de sus hijos) y Frances Candelaria son los propietarios de la finca Bikai, en Utuado.

La finca Bikai (alimento que da vida) pertenece al matrimonio joven compuesto por Rolando Saavedra y Frances Candelaria, padres de dos niños y uno que viene en camino. Ambos son apasionados de la tierra y agrónomos de profesión. Antes de dedicarse de lleno a la agricultura ecológica, trabajaron por un tiempo en el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.

Aunque la finca Bikai la adquirieron desde hace varios años, viven en el lugar hace aproximadamente un año. La misión del proyecto es proveerle a sus clientes una variedad de productos eco-orgánicos de la más alta calidad y mantener un lazo directo entre el consumidor y el agricultor. Además, les interesa mucho educar al pueblo sobre los asuntos de la agricultura y la ecología. El proyecto también va de la mano con la misión de ambos de educar a sus hijos en el hogar.

Huracán María

Aunque el huracán María lo pasaron en la residencia de unos compueblanos de Utuado, la casita de madera que tienen en su finca, increíblemente sobrevivió a la tempestad. No obstante, el bosque y la siembra se destruyeron casi en su totalidad. Frances nos contó que eso fue una confirmación para ellos y un impulso para continuar trabajando. Luego del huracán, pudieron alimentarse con lo que sobrevivió de las cosechas, mayormente las raíces. También contaron con agua pues se suplen de una quebrada del terreno.

Mis niñas disfrutando de la finca en el área de la siembra.

Vida simple y desconectada del sistema

La familia Saavedra Candelaria vive feliz desconectada del sistema. En su finca no reciben los servicios de las agencias de gobierno para energía eléctrica y agua potable, pero no lo necesitan pues cuentan con un eficiente sistema de utilización del agua de la quebrada e instalaron placas solares. Además, tienen un baño compostero.

En la finca, de unas dos cuerdas, también siembran vegetales, aromáticas, frutales, viandas, entre otros, todos sembrados de manera orgánica. Además, cuentan con un gallinero y área de composta. Se pasean libremente por la finca gatos y perros, y también cuidan un caballo y una vaca.

Mi niño alimentando al caballo de la finca.

Escuelita

En el terreno se encuentran desarrollando una escuelita para sus niños. Además, confian puedan compartir el espacio con otras familias educadoras de la comunidad que deseen unirse. Una familia de Missouri los ayudó en la construcción, que aún no ha finalizado.

LaudatoSi

La visita a la finca Bikai formó parte de una excursión y reunión del grupo de apoyo al que pertenezco, Familia de Nazareth. Aprovechamos la interacción y conexión con la naturaleza para hablar sobre la encíclica del papa Francisco, LaudatoSi, que habla sobre la protección del medio ambiente y cómo cada uno de nosotros puede aportar en la conservación de la creación. También aprovechamos para cantar una hermosa canción sobre LaudatoSi.

Pueden encontrar más información de la finca Bikai en su página de Facebook.

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

2 thoughts on “Hermosa experiencia de convivencia y fraternidad en la finca Bikai”

%d bloggers like this: