Después de todo, es bueno que los niños se aburran 6 comments


Mientras escribía este artículo mi hijo se acercó a mí y me preguntó qué hacía. En ese instante se asombra y me dice que por qué escribí este título, que era un disparate. Yo le respondí que no, que al contrario, pues los niños de vez en cuando necesitan aburrirse para ser creativos e imaginativos.

Precisamente en estos días le decía a él que después de todos los regalos que recibió en Navidad, más los que ya tenía, no le iba a permitir decirme alguna vez que estaba aburrido, pues era inconcebible. Juegos de mesa, rompecabezas, Lego, carritos, piano, guitarra, patineta, bicicleta, Nintendo Wii, libros para leer y para pintar, cuica, etcétera, son algunos de los entretenimientos que tiene, o sea, que cuenta con juegos, diversión y entretenimiento de más. Eso sin contar los juguetes de sus hermanitas con los cuales a veces también se divierte, las películas y las salidas afuera para jugar con sus vecinitos y primas.

Porque para divertirnos lo único que hace falta es la creatividad.

Sin embargo, si aún así se quiere aburrir, yo no lo consentiré buscándole la vuelta ni remedios pues estaría mal de mi parte. Los niños también necesitan aburrirse para crear, imaginar y hasta pensar y reflexionar, por qué no.

Recuerdo que cuando era chiquita me iba al patio de mi casa y dibujaba las rosas de mi mamá. También me mecía en la hamaca y saltaba con el mismo impulso. Me encantaba correr bicicleta y todavía lo disfruto mucho. Jugaba a las muñecas, montaba bloques y me entretenía con los carritos de mi primo Javi (que en paz descanse). No había aburrimiento para mí (bueno, que yo recuerde). Disfrutaba mucho leer y hasta llegué a escribir algunos cuentos. Debo decir que en mi casa nunca hubo un juego electrónico, por lo que debíamos ser creativos a la hora de jugar. Qué tiempos aquellos y cuánto los añoro.

El piano es un instrumento que motiva a los niños a ser creativos.

Hoy día el entretenimiento es la orden del día. Los niños reciben regalos de sus papás, padrinos, tíos, abuelos, vecinos y hasta en la iglesia. Ese fue el caso de los míos. Antes nos regalaban en la casa y a veces algún tío o padrino, pero no teníamos tantos juguetes como ahora. Este año estoy considerando no abrir todos los regalos y dejar algunos para más adelante, pues hay tantos que así mismo son los regueros en la casa.

El Foro Económico Mundial publicó un artículo en septiembre de 2016 que presenta este tema bastante detallado. Menciona que no solo es bueno para los niños despejar la mente y “aburrirse” de vez en cuando, sino que también para los adultos. Eso es algo que me debo aplicar pues realmente nunca encuentro espacio para el aburrimiento. Menciona que los padres deben estar de acuerdo que es importante criar niños que aprendan a tener iniciativas y a pensar por ellos mismos. Brindarles siempre las herramientas para que se entretengan y no aburran será contraproducente pues creará seres dependientes a estímulos externos.

Me atrevo a concluir que permitirle estos espacios a los niños y dejarles que se aburran ayudará a crear seres humanos más independientes y con una alta autoestima. Además, permitir que los niños sean creativos les ayudará a ir acumulando sus propias experiencias que en adelante serán memorias para toda la vida. ¿Qué opinan? ¿Les pasa lo mismo con sus hijos? Los invito a compartir sus experiencias aquí. 

Comparte esta imagen en Pinterest.


Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

6 thoughts on “Después de todo, es bueno que los niños se aburran