Cuando nuestro aprendizaje era libre de tecnología 2 comments


Seis consejos para promover un aprendizaje más “análogo”

Con la llegada y evolución de la tecnología, nuestra manera de aprender y recibir la información ha cambiado. Hace varios años, me atrevo decir que hace más de 15 años, en la mayoría de las casas habían varios tomos de enciclopedias, que para ese entonces eran las referencias oficiales de búsqueda de información y datos para nuestros proyectos escolares. Nos sentábamos a buscar información y luego la escribíamos a puño y letra en las libretas o papeles de argollas. Era todo un trabajo artesanal.

Cuando nos tocaba entregar trabajos o proyectos escolares, nos sentábamos a escribir en manuscrito la recopilación de toda esa información encontrada, e incluso, cortábamos láminas o fotos y las pegábamos en nuestro trabajo. Recuerdo haber hecho varios proyectos especiales de muchas páginas que al final tenían un grosor de casi una pulgada.

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La escritura permite el desarrollo del motor fino y nos obliga a esforzarnos más para obtener mejores resultados.

Luego si nuestros padres podían adquirir una maquinilla, esta nos ayudaba bastante en la transcripción de la información y el resultado era bastante profesional. Recuerdo que mi papá recibió de regalo una vez una maquinilla electrónica, con la cual llegué a hacer varios trabajos escolares. Qué tiempos aquellos.

Cuando no conseguíamos la información en nuestras enciclopedias o diccionarios, acudíamos a la biblioteca de la escuela donde complementábamos nuestra búsqueda. Allí la bibliotecaria siempre estaba dispuesta a darnos la mano y contestar nuestras preguntas.

Con la llegada de la tecnología y el internet el ejercicio de búsqueda de información y consumo de datos ha cambiado drásticamente. Los niños que nacieron después de la década del 90 no conocen exactamente la utilidad de una enciclopedia y no están muy familiarizados con el ambiente de una biblioteca. La búsqueda de información se concentra en una computadora con acceso a internet, y por supuesto, utilizando el buscador oficial Google. ¿Qué no se encuentra allí? Luego, copian y pegan la información, y la imprimen inmediatamente. A los que les gusta trabajar un poco más, escriben en sus propias palabras utilizando Word, pero siempre con la facilidad de la impresora. Ya no escriben a mano.

Los libros son un gran recurso de información que nos saca de ese mundo tecnológico donde todo se encuentra luego de un clic.

Los libros son un gran recurso de información que nos saca de ese mundo tecnológico donde todo se encuentra luego de un clic.

No puedo negar que el internet es un caudal de información y que ayuda muchísimo en la búsqueda de información y en el aprendizaje. Como mamá educadora en el hogar el internet es una herramienta súper útil para aclarar dudas, obtener información y conseguir material de trabajo para las clases. De igual forma, en mi caso, las nuevas tecnologías me proveen facilidad para trabajar y desempeñarme como comunicadora.

Aun así, añoro esos años de trabajo “análogo” donde la tecnología no era la protagonista, sino la lectura, el análisis y la escritura a puño y letra. Los estudiantes debían esforzarse un poco más para realizar sus trabajos y entregarlos a tiempo. Como educadora en el hogar, me interesa inculcar en mi hijo el valor del esfuerzo en la búsqueda de información por distintos canales, no solo el internet; la observación, el análisis y los apuntes a mano. El internet debería ser un complemento, no el primer recurso a utilizar. De esta forma, promovemos un aprendizaje más orgánico y autodidacta.

A continuación algunas ideas para promover un aprendizaje más “análogo” y menos tecnológico:

  1. Utilizar más recursos de entrevista a expertos en diferentes temas
  2. Promover más la observación y el análisis
  3. Practicar más la escritura y apuntes
  4. Realizar más búsquedas en libros especializados
  5. Visitar más bibliotecas
  6. Hacer más experimentos y trabajos prácticos

¿Tienes alguna otra idea? Te invito a compartirla aquí.


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2 thoughts on “Cuando nuestro aprendizaje era libre de tecnología

  • Odile D'Orville

    ¡Excelentes recomendaciones! Si le dejamos la educación de nuestros hijos al internet exclusivamente, no sabrán cómo buscar más allá. Hay muchos otros recursos. Las bibliotecas tienen que volver a ser visitadas. En algunos lugares del mundo, incluyendo aquí en PR, tenemos unas iniciativas buenísimas donde ciudadanos comparten libros de diferentes temas para toda la comunidad. Específicamente en Libros Libres de Caguas, hay en este momento varias enciclopedias, que aunque son viejas, podemos utilizar para enseñarles a los chicos a buscar en ellas. Hay información allí que es valiosa y aunque muchas cosas han cambiado, las biografías están allí, esperando a ser leídas y estudiadas. También se puede hacer trabajos comparativos y análisis para entender mejor todos los cambios en nuestra sociedad. Estas enciclopedias están allí y pueden llevárselas sin ningún costo. Son excelentes recursos que a veces no queremos llevarnos porque no tenemos espacio en nuestros hogares, por tenerlo lleno de “tecnología”. Debemos usar la tecnología a nuestro favor, pero no permitir que por ella perdamos la capacidad de analizar y de ejercitar nuestra memoria. 😉

    • mamáeduca Post author

      ¡Saludos Odile! ¡Muchas gracias por leer y comentar! Me encanta la iniciativa de Libros Libres y está en mis planes visitarla. Espero poderlo hacer este año.