La simpleza de la vida: una historia para reflexionar 10 comments


Hace unos días leí en una red social una historia que me conmovió. No puedo negar que lloré. No sé si es un relato real o una historia creada, pero me pareció tan pertinente, emotiva e importante que quise compartirla con ustedes. A continuación les presento la historia:

Aprendamos a vivir con lo que tenemos. Comprendamos el valor de una vida simple. Seamos libres. (foto de campesina boliviana, por Eneas De Troya, Flickr, Creative Commons)

Aprendamos a vivir con lo que tenemos. Comprendamos el valor de una vida simple. Seamos libres. (foto de campesina boliviana, por Eneas De Troya, Flickr, Creative Commons)

Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:
– ¿Qué te pareció la experiencia?…
– Buena, contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.
– Y… ¿Qué aprendiste?, insistió el padre…
El hijo contestó:
1- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.
2- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… Y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, y otras bellezas.
3- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín… Mientras que ellos se alumbran con las estrellas y la luna.
4- Nuestro patio llega hasta la cerca… y el de ellos llega al horizonte.
5- Que nosotros compramos nuestra comida;… ellos, siembran y cosechan la de ellos.
6- Nosotros oímos CD’s… ellos escuchan una perpetua sinfonía de pájaros, pericos, ranas, sapos, cucarrones y otros animalitos….
7- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica… ellos, todo lo que comen tiene ese glorioso sabor del fogón de leña.
8- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas… ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.
9- Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor… ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al Sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia, sobre todo a Dios.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo…y entonces el hijo terminó:
– ¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!
Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la Naturaleza.

Nos preocupamos por tener y tener, en vez de preocuparnos por ser.

Fin de la historia.

Hoy día nosotros los seres humanos nos hemos desconectado de nuestra naturaleza. Somos seres vivientes que necesitamos de la creación, las especies, los recursos naturales y el ambiente, para nuestra supervivencia. ¿Por qué nos empeñamos en vivir en un mundo apartado, encerrado, afanado por lo material, sin pensar y comprender que nuestra verdadera felicidad se encuentra en las pequeñas cosas, en la sencillez, en lo ordinario de la vida, en lo natural?

Sin saberlo, ese padre le permitió a su hijo realmente aprender el valor de la vida y la familia. Sin saberlo, ese padre le permitió a su hijo darle una gran lección de vida con su experiencia y reflexión. Sin saberlo, a veces nos privamos de vivir experiencias como estas que nos permitan ver la vida de otro modo. Aprendamos a vivir con lo que tenemos. Comprendamos el valor de una vida simple. Seamos libres.

¿Qué te pareció la historia? Te invito a compartir tus experiencias aquí.


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